Actualmente, Bullrich y Arrascaeta mantienen negociaciones con los bloques aliados para reunir la mayor cantidad posible de respaldos y aislar al kirchnerismo durante la votación. Desde despachos de senadores confirmaron que circula un "semáforo" con los distintos puntos del proyecto según el nivel de consenso alcanzado. Son 14 aspectos en análisis. La mitad aparecen en verde, cinco permanecen en amarillo y dos continúan en fuerte conflicto. Entre estos últimos figuran las obligaciones de familiares y representantes legales, el punto que hoy genera mayores diferencias.
Mientras tanto, una vez finalizado el receso parlamentario, el Senado volverá a enfocarse en la ley de propiedad privada, cuya sesión quedó en cuarto intermedio hasta el 6 de agosto. Días atrás, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se reunió con Patricia Bullrich en el Senado y de ese encuentro surgió la posibilidad de elaborar un nuevo borrador posterior al dictamen, que sería el número 16. Si para la próxima convocatoria no aparecen los votos necesarios, dentro del oficialismo consideran que el proyecto podría quedar prácticamente sin posibilidades de avanzar.
En ese contexto, distintos referentes con experiencia en la Cámara alta advierten que los cambios permanentes de postura de Balcarce 50 respecto de las negociaciones que lleva adelante Bullrich con los aliados afectan el peso político de las iniciativas enviadas por el Ejecutivo. En la oposición observan esa situación y la vinculan con las oportunidades que el oficialismo dejó pasar durante el primer semestre en el Congreso, en un escenario donde tanto Javier Milei como el resto de las fuerzas políticas ya empiezan a mirar el calendario electoral.