También analizó la carga tributaria de la Argentina: "El país, en particular desde las últimas décadas, aumentó su nivel de gasto. Eso se mide en porcentaje de producto. Pasamos de 24 puntos a 43. Una buena parte de ese aumento se trató de solventar con subas de impuestos. Subieron las retenciones al campo que todavía hoy persisten. Los impuestos desincentivar la generación de dólares. Al mismo tiempo, como la suba de impuestos no alcanzaba para cubrir el exceso de gastos, el déficit se financió con una emisión monetaria".
"Teníamos una suba impositiva que expulsó a la gente a la informalidad por los impuestos altos y ante la escasez de dólares y ante la mayor demanda por el desorden macroeconómico, se puso un cepo cambiario y la gente que quería ahorrar en dólares no lo podía hacer. Todo esto derivó en en que hoy haya una masa de dólares bajo el colchón, donde hoy tenemos récord de depósito en dólares en el sistema financiero con u$s40 mil millones", señaló.
En este marco, el ministro de Economía sostuvo que el Gobierno apunta a reducir la presión fiscal y remarcó el atesoramiento de la moneda estadounidense: "Nunca vamos a subir impuestos. No es casualidad que en su momento se haya mandado Inocencia Fiscal y Modernización Laboral al Congreso porque apuntamos al crecimiento. Queremos mayor inversión y la contracara es el ahorro. El ahorro está, solo que no en el financiero y sí debajo de los colchones".
"Bajamos tres puntos de producto en términos de impuestos que lo estamos devolviendo al sector privado. La competitividad viene dada por la baja de impuestos, de regulaciones y el mejoramiento de la infraestructura. Hoy, habiendo generado los incentivos correctos en las industrias con valor agregado, estamos en récord de superávit comercial", agregó en esta línea.