Los familiares de la víctima denunciaron que, incluso después del ataque, el acusado continuó hostigándolos: afirmaron que tiraba piedras contra la casa y los amenazaba de muerte cuando pasaba por el frente del domicilio, según consignó el sitio 0223.
“En la semana siguiente, se emborrachaba y gritaba de la esquina, le decía ‘vigilante te voy a matar’. Insultaba, amenazaba. Todos los días estaba así”, indicó uno de los testigos.
El juez también tuvo en cuenta que varios vecinos manifestaron temor al momento de declarar ante la policía, una circunstancia que, según sostuvo en su resolución, podría afectar el desarrollo de la causa si el imputado recuperara la libertad.
La prisión preventiva será revisada dentro de un plazo máximo de 60 días. En ese período, la Justicia analizará el avance de la investigación y evaluará si continúan los motivos que justifican que el acusado permanezca detenido.