Las fuentes también indicaron que nadie quiere hablarle a Milei para que no se brote, una nueva modalidad que adoptaron ante las derrotas de sus amigos en Brasil e Israel.
La única voz casi oficial que habló sobre la derrota de Trump fue un golpeado Santiago Caputo, que en X sostuvo que "a medida que se analicen los datos se podrán esbozar hipótesis más o menos razonables de lo que pasó hoy". "En este momento y a esta hora el único dato inobjetable es que festejan el Partido Demócrata, el Kirchnerismo, remanentes de la Coalición Cívica, Rusia, Iran, Hezbolah, y el Partido Comunista Chino", escribió. Luego le sugirió a Elon Musk que traslade los centros de datos a la Argentina, tras la humillante derrota que sufrió el empresario en Texas.
El silencio también fue muy rutilante de parte de funcionarios habitualmente locuaces como el canciller Pablo Quirno o el caputista Felipe Núñez, que no tuitearon nada. Los únicos que pusieron la cara hasta el final fueron el Gordo Dan y sus amigos en el streaming Carajo, aunque la transmisión duró menos de lo esperado. Tampoco Toto Caputo canchereó como habitualmente, pero en Twitter le recordaron que hace menos de un mes dijo que Milei estaba cambiando la forma de votar del continente.