La falta de avances reabrió, además, una discusión que el PRO había mantenido en un segundo plano: la posibilidad de presentar un candidato presidencial propio en 2027. Durante los últimos meses, el partido buscó sostener una relación pragmática con la administración de Javier Milei, con la expectativa de que las coincidencias económicas y políticas facilitaran un entendimiento electoral.
Entre quienes aparecen como posibles alternativas está Hernán Lacunza, el primero en anotarse para disputar esa candidatura, especialmente después de que quedara desactivada, al menos por ahora, la posibilidad de que el propio Mauricio Macri compita por la Presidencia.
Al mismo tiempo, una alianza nacional con LLA podría permitirle al PRO conservar representación legislativa y territorial dentro de una coalición con mayores posibilidades de disputar el poder si Milei busca la reelección. Esa alternativa sigue sobre la mesa, aunque la continuidad de las reuniones todavía no alcanza para despejar las diferencias ni definir una estrategia compartida.