En el área metropolitana, las defensas laterales que vinculan el río Negro con las lagunas ya están cerradas. "Por ahora no hace falta bombear. Solo se hacen bombeos de prueba y de limpieza, por prevención", destacó el funcionario provincial.
En otras localidades, la Isla del Cerrito sería de los primeros puntos afectados con población aislada debido a los efectos de El Niño. Algunos sectores suelen cortarse con 4,50 a 4,70 metros, y el puente San Pedro queda fuera de servicio a partir de los 5,50. Con lo previsto, esos niveles se superarían esta semana.
Morán recordó que el escenario se parece, con matices, al Niño del 98, aunque las anomalías en el Pacífico son mayores. Y marcó una paradoja del fenómeno: mientras el río sube por lluvias lejanas, el interior chaqueño pide agua a gritos. "El girasol necesita agua, el trigo necesita agua", resumió.
Consultado al respecto de la nomenclatura utilizada en un comunicado del Gobierno provincial, Morán aseguró que la alerta naranja implica más monitoreo de pronósticos y niveles, y coordinación con municipios y organismos provinciales. Así, se ponen en marcha acciones que estaban "en stand by". El paso siguiente sería la alerta roja, reservada para situaciones extremas, como lluvias fuera de lo común sobre el Gran Resistencia, que todavía no se dan.