Esto deja en evidencia que el cordobesismo entendió que se enfrió el pacto con la Rosada y los dichos sobre el final de la semana del jefe de Gabinete, Diego Santilli, en torno a un regreso del kirchnerismo y el recuerdo del 2008, transparentan aún más la intención de Milei y Karina de ir a fondo. También en Córdoba
Por esto Llaryora sale a endurecer su discurso con la crisis económica de la gestión libertaria, por eso castiga con las consecuencias de la situación del Pami en Marcos Juárez, donde la alianza PJ logró un triunfo histórico y también por ello peroniza las efemérides como ocurrió este mismo sábado. Cuando, después de años el cordobesismo armó un gran acto por el Día de la Lealtad con Passerini, Vigo, Facundo Torres, Siciliano y Raúl La Cava como principales oradores.
En tanto, en el arco opositor, Bornoroni hace rato se mueve como líder. Relegó a una condición de socio con porcentaje minoritario de acciones al senador Luis Juez y entre los dos abroquelan la alianza sin el radical Rodrigo de Loredo. Cada vez más alejado de esa coalición y con la clara intención del diputado y el senador de volver a pasar la aspiradora en la UCR.
De esta manera, la confirmación de Llaryora en medios porteños de buscar un segundo mandato suena a un mix entre mensaje de advertencia al esquema libertario con guiños a un incipiente armado de Tercera Vía nacional. La cooperativa sin jefes que recluta outsiders.
Como sea, el heredero del cordobesismo y Bornoroni ya se eligen como potenciales rivales para el áspero 2027 en Córdoba