La tensión quedó expuesta el jueves pasado, durante una reunión del bloque libertario en Diputados, antes de que se definiera si la oposición conseguía quórum para debatir la derogación del DNU 70/23. Martín Menem advirtió sobre la importancia de la jornada y el riesgo que representaba para el oficialismo que la sesión comenzara.
Finalmente, solo 121 diputados ocuparon sus bancas. Las ausencias incluyeron a legisladores vinculados a diez gobernadores: Carlos Sadir (Jujuy), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Elías Suárez (Santiago del Estero), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan) y Gustavo Sáenz (Salta). El catamarqueño Raúl Jalil no logró controlar a sus diputados, aunque también habría acompañado esa estrategia de haber podido hacerlo.
Para una parte del oficialismo, el resultado confirmó que varias provincias están dispuestas a sostener el rumbo del Gobierno, incluso sin acuerdos políticos formalizados con la Casa Rosada.
En la mesa política, Diego Santilli, Luis Caputo y Santiago Caputo impulsan negociaciones tempranas con los mandatarios provinciales. Patricia Bullrich, aunque no está convencida de suspender las PASO, también considera que LLA debería priorizar la competencia nacional y relegar las disputas en los distritos.
La postura contraria tiene como principales referentes a Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, quienes mantienen su posición pese al resultado parlamentario. Ambos son aliados directos de Karina Milei y sostienen que el apoyo al DNU respondió a un escenario puntual y que no obliga a modificar la estrategia electoral.
Las diferencias alcanzan al presidente. Dentro de LLA hay dirigentes que esperan una intervención directa de Javier Milei para destrabar las negociaciones y avanzar en un acuerdo de gobernabilidad con más de una decena de provincias.
En el karinismo, en cambio, creen que un pacto con los gobernadores no va a cambiar prácticamente nada y que las posibilidades de reelección dependen principalmente de la economía. Otros funcionarios advierten que, aunque la macroeconomía está ordenada, persisten dudas sobre la sustentabilidad política del proyecto.
Los cuestionamientos entre los equipos económicos y políticos se mantienen bajo reserva. Luis Caputo es una figura difícil de criticar públicamente por su vínculo con el Presidente, mientras que la estrategia de la secretaria general de la Presidencia también recibe reproches. La falta de coordinación entre ambos espacios alimenta la incertidumbre. Desde el área económica advierten sobre el riesgo político que genera la conducción del Gobierno.
El Riesgo País, medido por JPMorgan, comenzó el año en 561 puntos básicos y cerró la última semana en 624. El movimiento se produjo después de las expectativas oficiales de crecimiento y de los anuncios destinados a llevar tranquilidad al mercado sobre los vencimientos de deuda del próximo año.
En Economía también señalan factores externos, como las elevadas tasas de interés en Estados Unidos, Japón y Europa, que encarecen el financiamiento y reducen el flujo de inversiones hacia los mercados emergentes. A eso se suma el comportamiento de los bonos argentinos, que pagan tasas más altas después de las elecciones.
Las tasas forward se ubican cerca del 15%. Frente a ese panorama, el equipo de Caputo sostiene que debe mantener la ortodoxia monetaria y fiscal y fortalecer el balance del Banco Central. Según afirman, una vez despejada la incertidumbre política, el Riesgo País podría caer por debajo de los 300 puntos básicos.
A la Casa Rosada también llegaron nuevas encuestas con simulaciones de balotaje entre Javier Milei y Axel Kicillof. Algunos escenarios muestran al gobernador bonaerense por delante, aunque en el oficialismo sostienen que el voto se ordenaría a medida que avance la campaña.
La posibilidad de una elección ajustada, sin embargo, genera preocupación en el sector que reclama acuerdos anticipados con los gobernadores. Uno de sus integrantes mencionó un escenario de primera vuelta con Milei en el 35% y Kicillof en el 32%. Según su interpretación, una diferencia de tres puntos podría provocar incertidumbre en los mercados y llevar a los inversores a desprenderse de activos argentinos.
Las negociaciones también enfrentan dificultades en el Senado. Santilli sostiene que faltan pocos votos para avanzar, pero Bullrich reclama precisiones sobre cómo reunirlos para aprobar la Reforma Política. Desde el peronismo aseguran que los números no están y sostienen que el oficialismo no cuenta con Carolina Moisés, Flavia Royón ni Maximiliano Abad.
En Mendoza, además, siguen sin estar confirmados todos los radicales vinculados a gobernadores, incluidos dos legisladores que responden a Alfredo Cornejo. El mandatario provincial tiene varios posibles candidatos, aunque el libertario Luis Petri cuenta con un nivel de conocimiento significativo. Su relación con el entorno de Karina Milei no es especialmente fluida, por lo que dejarlo afuera sería un gesto político relevante.
Este sábado, Sharif Menem, presidente de la juventud de LLA, confirmó su presencia en el décimo congreso de la militancia libertaria realizado en Mendoza. El encuentro se produjo después de la novena edición, celebrada en la Ciudad de Buenos Aires, donde el dirigente habló sobre las elecciones en Brasil y la selección de candidatos jóvenes.
Ese tema también genera roces con las Fuerzas del Cielo, que cuestionan la escasa representación que consiguieron en las listas. “No se olviden de que fuimos nosotros los que iniciamos esto de poner candidatos jóvenes”, planteó Menem durante el encuentro porteño. Las diferencias entre los sectores juveniles del oficialismo siguen profundizándose.
En paralelo, La Libertad Avanza y el PRO retomarán sus negociaciones en la Casa Rosada después de varias semanas. Diego Santilli actúa como mediador, mientras que Martín y Eduardo “Lule” Menem representan al oficialismo y Cristian Ritondo y Fernando De Andreis negocian por el espacio de Mauricio Macri.
El expresidente considera que existe “una posibilidad real” de consensuar un nombre alternativo al de su primo para la continuidad del PRO en 2027. Desde LLA aseguran que esa propuesta todavía no llegó formalmente.
Por su parte, Jorge Macri confía en que el discurso más duro sobre el orden público que comenzó a instalar el año pasado ya se asentó en la discusión pública. En su entorno destacan el desempeño de su gestión y sus vínculos políticos, y consideran que llegará al próximo año con margen para afrontar la disputa electoral.