También destacó tener “inflación a la baja”, y dijo que “eso hace que las jubilaciones reales aumenten y el consumo aumente, porque gana el salario real”. “El consumo va a empezar a despegar”, prometió y subrayó que “por la privatización de trenes y por el RIGI la inversión va a estar volando”.
Luego, en otro fragmento, el Presidente reconoció que para ganar la última elección necesitó el dinero del gobierno de Donald Trump. “Sobre la hora nos puso 2.500 palos el Tesoro norteamericano. O sea, llegamos con la lengua afuera, pero yo tenía otro Congreso, no tenía capacidad de veto”, admitió. Luego, volvió a repetir que “me hicieron siete intentos de juicio político”, y que la oposición votó en el Congreso de la Nación “40 leyes tratando de romper el equilibrio fiscal”.
Sobre una posible corrida cambiaria durante el próximo proceso electoral el Presidente resaltó que durante los comicios anteriores “nos corrieron por 70.000 millones de dólares y lo resolvimos”, pero expresó: “Ahora tenemos 125.000 millones de dólares y tengo un Congreso donde puedo defender todas las medidas”.
El mandatario también fue consultado por la visita del Papa León XIV y su posible suspensión después del anuncio que hizo el propio Prevost sobre la operación en el pulmón que le realizarán esta semana. “Nosotros estamos disponibles a hacer los ajustes necesarios, porque son dos temas muy importantes de la visita del Papa: por un lado está la magnitud religiosa --en el caso argentino, el 75 por ciento de la población es católica--, pero, al mismo tiempo, hay otro dato muy importante y es que, además, se trata de la visita de un jefe de Estado”.