Dupuy relató que se enteró de la desaparición de Loan, ocurrida el 13 de junio de 2024, a través de la televisión. Luego recibió un llamado de Cañete, quien viajaba hacia Corrientes y le pidió permiso para invocar su nombre con el objetivo de "abrir las puertas mucho más rápido" en la zona. Según explicó, aceptó bajo una condición: que la autorización se utilizara exclusivamente para asistir a menores, sin involucrarse en gestiones relacionadas con adultos."Si vas por los chicos, sí podés nombrarme", recordó que le dijo.
El testigo sostuvo que Cañete se presentó como abogado, aunque nunca verificó su matrícula, y que el contacto entre ambos se limitó a llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp y un encuentro previo en General Rodríguez, Buenos Aires. También contó que vinculó a Cañete con el psicólogo Esteban Federico Rossi Colombo, otro de los imputados, a quien había conocido en una actividad sobre la problemática de la niñez. Según su relato, el profesional buscaba trabajo y el grupo necesitaba a alguien que brindara contención a los chicos que, supuestamente, estaban desatendidos en Corrientes.
En relación con los fondos para asistir a los menores, Dupuy explicó que organizó una colecta a través de TikTok y que el dinero recaudado fue transferido a la abogada Elizabeth Cutaia, también acusada en la causa, para comprar mercadería. Afirmó que los fondos pasaron primero por el teléfono de su esposa y luego fueron enviados a la cuenta de la letrada por indicación de Cañete, aunque aseguró que nunca le explicaron por qué se utilizó ese mecanismo. Además, manifestó su indignación por una supuesta donación de $ 2.800.000 del intendente de 9 de Julio a la fundación, que, según denunció, nunca llegó a la organización.
"La asociación no tiene nada que ver", insistió Dupuy al ser consultado sobre el alojamiento de familiares de Loan y otros menores en el hotel Despertar del Iberá, en 9 de Julio. Aseguró que desconocía cómo se había organizado el traslado, quién había dispuesto el alojamiento y cómo se distribuían las habitaciones. Según su declaración, fue Cañete quien le informó que el intendente había cedido el establecimiento para cuidar a los chicos. El testigo negó haber intervenido en esas decisiones y remarcó que la fundación nunca desarrolló actividades en Corrientes.
Dupuy también relató que Cañete le había comentado que el equipo planeaba presentarse ante la Justicia para colaborar con la investigación y que mencionó a una persona vinculada con el FBI o Interpol, aunque nunca pudo verificar esa afirmación. Sobre la hipótesis acerca de la desaparición de Loan, sostuvo que solo le transmitieron la versión difundida públicamente de que al niño "se lo habían llevado", sin identificar responsables ni hablar de trata. También negó haber viajado a Corrientes o haber mantenido contacto con los padres del menor, María Noguera y José Peña.
El testigo aseguró que se enteró por los medios de las detenciones de los integrantes del grupo y que, después de conocer la investigación, pidió explicaciones a Cañete y Cutaia. Sin embargo, afirmó que la comunicación con ambos se interrumpió y que todavía espera una disculpa.
LA CAUSA AFECTÓ A LA FUNDACIÓN
También señaló que el episodio perjudicó a su familia y a la Fundación Lucio Dupuy, que perdió el respaldo de un donante que iba a financiar una sede de atención psicológica y social para niños de La Pampa y provincias cercanas. "Estoy a punto de deshacerme por esto", expresó, indicando que planea cerrar la fundación.
Por último, al ser consultado por las posibles irregularidades cometidas por Cañete en 9 de Julio, Dupuy aclaró que no podía asegurar de manera personal que hubiera realizado alguna acción indebida. Dijo que había confiado en su palabra y en su supuesto compromiso con la protección de los menores y la búsqueda de Loan. La causa paralela investiga a diez personas por presunto entorpecimiento de la investigación y otros delitos, entre ellos estafa calificada, en relación con las actividades del grupo que utilizó el nombre de la fundación durante su intervención