Lo que la Corte mostró —una vez más— es que, en esencia, hace lo que se le antoja con el derecho y las leyes, sin perder de vista los cálculos políticos. En casi tres años, los supremos jamás analizaron la validez constitucional del DNU 70, cuya constitucionalidad no reivindica ningún jurista; al contrario, la enorme mayoría de los pronunciamientos especializados señalan su inconstitucionalidad. De mínima, porque no existió necesidad ni urgencia ni nada que impidiera sesionar oportunamente al Congreso.
Como informó también Página/12, hay más de 30 expedientes con cuestionamientos a esa disposición en la Corte desde 2024: un grupo grande apunta al capítulo laboral; otros, a la desregulación de la medicina prepaga (que engloba 430 casos) y los aumentos en las cuotas, a la liberación de la actividad farmacéutica, las sociedades anónimas deportivas, la limitación de las facultades del Instituto de la Yerba Mate y la transformación de sociedades del Estado en anónimas. También hay planteos contra todo el decreto.
Hay dos causas en particular (una de la CGT en relación con los aspectos laborales y otra de una mujer contra el servicio de medicina prepaga OMINT) que tienen dictamen del procurador general interino, Eduardo Casal, con propuestas de declaración de inconstitucionalidad y cuestionamientos a la validez del DNU por la falta de fundamentos de su dictado. El dictamen del primero es de septiembre y el del segundo, de junio.
Los cortesanos no resolvieron nada de esto hasta ahora, por lo que el Gobierno sigue adelante con su motosierra sin problemas. El único caso sobre el que eligieron pronunciarse diez días atrás revestía interés para los magnates aliados a la administración libertaria y Estados Unidos. Para quienes quieren grandes extensiones de tierras para instalar los famosos data centers y usar nuestros recursos naturales, con la finalidad de llevarse las ganancias a otra parte. Tuvieron que recular, pero lo hicieron a sabiendas de que dejan otro final abierto para acomodar su próxima decisión (o no tomar ninguna) a lo que a ellos les parezca más conveniente.