Recesión y más inflación: el pronóstico de las principales consultoras del mercado
Gómez vinculó la situación laboral con la pérdida de poder adquisitivo. “La gente prioriza los gastos esenciales como la comida y la vivienda”, señaló. Ese cambio en las prioridades también repercute sobre la compra de vehículos y sobre los servicios relacionados con el sector automotor. El dirigente mencionó como ejemplo los planes de ahorro, cuyos pagos mensuales rondan los $500.000, a los que deben sumarse otros gastos administrativos.
Para una parte importante de los trabajadores, explicó, afrontar ese compromiso dejó de ser viable. La menor cantidad de personas dispuestas a asumir esos gastos termina impactando sobre las ventas de las concesionarias y, en consecuencia, sobre toda la cadena de actividades que depende de ellas. El gremio sostiene que el deterioro no comenzó en las últimas semanas, sino que se viene observando desde el año pasado y se profundizó recientemente.