El equipo tratante desaconsejó que Álvarez participe de las audiencias, incluso de manera virtual. Consideró que la exposición judicial y mediática podría afectar su estabilidad y advirtió sobre indicadores de riesgo para sí mismo y para terceros.
Sin embargo, el tribunal rechazó el planteo y dispuso que el imputado podrá seguir por videoconferencia las declaraciones que restan, con asistencia permanente. Hasta el momento, son 27 testigos los que declararon en el juicio.
La última audiencia estuvo marcada por el contrapunto entre los informes médicos y los argumentos de las partes. La defensa buscaba frenar el juicio y reabrir la discusión sobre la aptitud de Álvarez para enfrentar el proceso.
El tribunal entendió que no correspondía anular lo actuado ni apartar a los peritos del Cuerpo Médico Forense. También descartó la convocatoria de nuevos especialistas. Con esa resolución, se cierra de momento las controversias que los planteos habían generado sobre la continuidad del debate.