En la localidad de Ubá, a unos 100 kilómetros, también se confirmaron varios fallecidos. Por este motivo, las autoridades brasileñas informaron que lo más seguro es que la cifra de víctimas fatales aumenten a medida que pasen las horas y los rescatistas sigan asistiendo a la población civil afectada por este fuerte temporal.
Las lluvias comenzaron durante la tarde del lunes y no escampó. Durante la madrugada del martes, la alcaldesa de Juiz de Fora, Margarida Salomão, grabó un video que difundió por sus redes sociales en el que decretó el estado de calamidad pública para tener acceso más rápido a recursos y ayuda del Gobierno federal, avisando que la situación era "gravísima". "Nos estamos multiplicando para socorrer a las personas y salvar vidas", afirmó.
La situación fue catastrófica: este febrero fue el más lluvioso en la historia de la ciudad, con unos 584 litros de agua acumulados, el doble de las precipitaciones habituales para este mes. Por eso, el río Paraibuna y sus afluentes se desbordaron rápidamente y gran parte de los barrios estuvieron inundados a las horas de iniciarse la lluvia.
Según datos oficiales, al menos unas 440 personas tuvieron que abandonar sus casas y ser evacuadas a diferentes escuelas que fueron asignadas como centros de emergencia. Todos los colegios de esta ciudad de casi 600 mil habitantes decidieron suspender sus clases; lo mismo ocurrió con el transporte público, y la alcaldía dispuso una jornada de trabajo remoto para sus funcionarios. En las tareas de rescate participan equipos de bomberos locales y unos 150 agentes de ciudades vecinas.