La magnitud del impacto fue tal que el avión, al precipitarse y derrapar tras ingresar por la zona de la Ceja, no solo afectó a sus ocupantes, sino que arrolló a varios vehículos y transeúntes que circulaban por el lugar. Tras la caída, se generó una escena de caos en el sector. Efectivos de Bomberos y de la Policía local se desplazaron rápidamente para acordonar el área, auxiliar a posibles heridos y controlar la situación.
La gente que estaba en el lugar reportó que quedaron esparcidos en el sitio billetes que eran transportados en el avión, mientras que los medios locales señalaron que se trata de dinero del Banco Central de Bolivia (BCB). Decenas de personas intentaron llegar al lugar para saquear los fajos de billetes esparcidos en el piso, lo que produjo la reacción de las fuerzas de seguridad, que emplearon gases lacrimógenos para dispersar a la gente.
En horas de la noche, el Coronel Pavel Tobar, jefe de la Unidad Operativa de Bomberos, brindó un informe preliminar devastador: se contabilizaron al menos 12 personas fallecidas y seis heridos tras la caída de la aeronave de Transporte Aéreo Boliviano (TAB) en las cercanías del aeropuerto. La cifra de muertos era preliminar, ya que aún faltaba remover gran cantidad de escombros y restos de los vehículos afectados en tierra.
Sobre la situación del personal a bordo, se conoció que en el interior del avión viajaban 11 personas. Se ha logrado el rescate de 7 ocupantes, y otras 3 personas permanecen desaparecidas entre los restos de la aeronave. El piloto del avión aún no ha sido localizado por los equipos de rescate.