Mientras afuera del Congreso las charlas las maneja Santilli, dentro del Senado la que lidera las negociaciones es la jefa de la bancada de LLA, Patricia Bullrich, que la semana pasada dio a entender que el proyecto de reforma laboral podría sufrir cambios para obtener los consensos que no tuvo en diciembre pasado.
El oficialismo, que tiene 18 senadores más dos bloques satélites, necesita llegar a 37. Ya el año pasado, el PRO (tres legisladores) expresaba su voluntad de acompañar. La UCR, que posee diez bancas, todavía hace mutis.
La reforma laboral tiene dictamen para ser tratada en el Senado y será parte del temario del período de sesiones extraordinarias del Congreso al que convocará el Ejecutivo para febrero. También incluirá la reforma de la ley de Glaciares, y se presume que pueda entrar el proyecto de modificaciones al Código Penal. Sin embargo, este sábado, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció que a estos proyectos se le sumará el acuerdo firmado entre el Mercosur y la Unión Europea.