La tensión escaló luego de que Arietto publicara un mensaje en sus redes sociales, anunciando que viajaría a Firmat para "defender a una pyme bloqueada por la mafia sindical de la UOM". Al llegar a la fábrica, fue recibida por los manifestantes al grito de "que se vaya".
Mientras la empresa, a través de Arietto, argumenta que no puede producir debido a un "bloqueo sindical" y presentó una denuncia penal contra los dirigentes de la UOM, los trabajadores niegan esa versión. "No es que el sindicato nos aprieta, es que no tenemos sueldos ni obra social. Hay compañeros con cortes de luz y órdenes de desalojo", aseguraron.
El conflicto deja en evidencia la profunda crisis de la histórica empresa y la desesperación de sus empleados, que exigen el pago de lo adeudado mientras la firma, representada por la senadora libertaria, apuesta por la confrontación directa con el gremio.