En tono electoral, el titular del PRO sostuvo que otra vez "estamos llegando a la misma encrucijada" de "volver atrás o continuar". En ese sentido, remarcó que un retroceso “sería una catástrofe”.
"Si pudiésemos volver todos a aquel 11 de agosto de 2019, creo que muchos millones de argentinos votarían distinto, los mismos que hoy se preguntan por qué, si teníamos la inflación debajo del 1% mensual, no había cepo, miles de obras por todo el país, todos los mercados abiertos y con la Argentina creciendo, se volvió atrás y fue un desastre. Espero que no pase otra vez lo mismo, pero el Gobierno debe poner otras cosas sobre la mesa", señaló.
En materia económica, Macri destacó el ajuste de las cuentas públicas que consiguió la gestión libertaria, pero señaló que los resultados económicos todavía no se tradujeron en una mayor llegada de inversiones. “La inversión no acompañó esta hazaña de lograr el equilibrio fiscal en 60 días”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la falta de confianza sigue siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo económico. “La Argentina tiene solamente un dilema, que es que no se termina de confiar entre nosotros mismos y menos los de afuera”, sostuvo.
El exmandatario opinó que el Gobierno nacional debe introducir cambios en su forma de gestionar para poder consolidar los resultados económicos. En ese sentido, consideró que “un país que quiere pasar del equilibrio macroeconómico al desarrollo tiene que encontrar espacios de diálogo y de generación de confianza”.
Frente a esto, el presidente del PRO reconoció las dificultades que atraviesa su espacio y habló de la relación con La Libertad Avanza. “El PRO se quedó sin liderazgo del cambio. La interna que hicimos fue muy mala y esa oportunidad la supo aprovechar Javier Milei”, remarcó.
A pesar de esto, recordó que el partido amarillo acompañó las medidas y las transformaciones económicas del Gobierno y lamentó no haber podido contribuir más a la gestión a partir de su experiencia. “No tuvieron la apertura para recibir apoyos más orgánicos de nuestro partido”, señaló.
Mientras tanto, este jueves se confirmó que Mauricio Macri había sido invitado a la misa del papa León XIV en la Ciudad de Buenos Aires, pero finalmente decidió no aceptar la propuesta y continuar con la agenda que tenía prevista para la próxima semana.