Los gremios y diputados de extracción sindical rechazan de plano el mecanismo. La diputada Vanesa Siley presentó un proyecto para derogar el Título II de la Ley 27.802 antes de que el FAL entre en vigencia, al considerar que «son las nuevas AFJP, un caballo de Troya para desfinanciar las jubilaciones». El texto advierte que el FAL «constituye un esquema de capitalización privada que se financia con la resignación de ingresos equivalentes a los mismos por parte de la ANSeS». ATE también presentó una acción judicial contra la reforma laboral, al sostener que el mecanismo genera un desfinanciamiento del sistema previsional de al menos 3.000 millones de dólares anuales. «Tenemos que frenar la implementación del fondo de cese antes que sea demasiado tarde», afirmó el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar.
La postergación del FAL no responde únicamente a cuestiones operativas. La caída de la recaudación y el sostener la imagen de superávit fiscal fueron los motivos que llevaron al Gobierno a demorar cinco meses su entrada en vigencia mediante el Decreto 408/2026. Según cálculos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la implementación del FAL desde noviembre hasta diciembre de 2026 implicaría una pérdida de recaudación de $680.000 millones en apenas dos meses, equivalente al 0,062% del PBI. El propio secretario de Hacienda, Carlos Guberman, admitió que la puesta en marcha del FAL provocará una caída en los recursos de la seguridad social equivalente a 0,23 puntos del PBI, a las puertas de un año electoral.
La postergación también responde a un pedido explícito del Fondo Monetario Internacional (FMI), que en el marco de las negociaciones con el Gobierno argentino solicitó demorar la implementación de aquellos capítulos de la reforma laboral que implicaran un costo fiscal inmediato. El FAL, que redirige recursos de la ANSeS hacia fondos de inversión privados, era uno de los puntos que el organismo multilateral observaba con mayor atención. Mientras tanto, el Gobierno espera que una mejora de la recaudación que no llega y los números no le cierran.