Una encuesta realizada por el propio Indec en septiembre dio cuenta de que el 52,9% de los empresarios registró durante agosto una demanda por parte de sus clientes “por debajo de lo normal”.
La falta de una demanda interna sostenida es el principal factor de la capacidad de la industria, según destacó el 53,6% de los encuestados por el organismo oficial, muy por encima de “la competencia de los productos importados”, que alcanzó al 10,1%, o la “incertidumbre económica”, que congregó al 6,1% de las empresas, destacó el informe del organismo oficial.
Con respecto a la demanda interna, el 23,8% de los consultados dijo que disminuirá hasta noviembre inclusive, contra un 13,8% que espera una reactivación, mientras que el restante 62,4% no anticipó mayores cambios.
Por todo eso, el 16,5% de los empresarios consideró que el número de empleados disminuirá, contra solo un 3,7% que previó un aumento, mientras que el 79,8% confía en que no habrá cambios.
En medio de este panorama, el viceministro de Economía, José Luis Daza, advirtió que “las industrias que sobreviven sólo detrás de protección, vendiendo únicamente al mercado local a precios mucho más altos que los que prevalecen en el resto del mundo, están condenadas”.
“Con 46 millones de habitantes (en Argentina) no hay escala para competir. Ahí no está el futuro del empleo masivo”, afirmó el funcionario a través de la red social X.