En el entorno de Axel se entusiasman con una serie de movimientos políticos que el gobernador tiene previsto para las próximas semanas. Algunas versiones indican que la presidencia del Congreso del partido podría servir como moneda de canje para que La Cámpora destrabe en la Legislatura un proyecto que voltea los límites que pesan sobre la reelección indefinida de los intendentes.
El axelismo se reconoce en minoría en la Legislatura y saben que es La Cámpora quien tiene el control sobre el Senado y Diputados.
Además, en esta movida para condicionar a Máximo, el axelismo podría contar con el apoyo silencioso de la Liga de Intendentes, un armado de 12 alcaldes peronistas con fuerte incidencia en el conurbano. La Liga viene reclamando voltear la ley que limita las reelecciones.