Bajo las consignas de “Argentina no se vende” y “Milei persona non grata en París”, ACAF llamó a manifestar. Esta vez la Prefectura de París rechazó el pedido de realizar la manifestación en las proximidades de la embajada en base a una supuesta preocupación por la seguridad del jefe de Estado argentino. Finalmente, la concentración tuvo lugar en las escalinatas de la plaza del Trocadero, con la torre Eiffel de fondo. Lo curioso del caso es que en su lugar la policía sí permitió que se concentraran en las proximidades de la embajada un grupo de veinte personas que se identifican como “Los mileístas franceses”, muy activos en las redes sociales, lo que se puede interpretar como una complicidad de parte del gobierno de Macron con la idea de alejar de la embajada a los manifestantes que repudiaban la presencia del presidente argentino.
Esta actitud arbitraria del gobierno no gustó a ACAF, que de inmediato dirigió una carta de protesta al ministro de Interior, Laurent Nuñez, donde le expresan: “Para nuestra gran sorpresa, acabamos de constatar que unos extremistas, casi desconocidos, llamados “París libertarios” o “Mileistas franceses”, convocan una concentración en apoyo al señor Milei en el lugar que se nos ha denegado y a la misma hora que nosotros”. La carta destaca que este es “un lugar habitual de concentraciones que ya hemos organizado en varias ocasiones sin ningún tipo de dificultad”. La misiva concluía alertando que la coincidencia horaria de los eventos de signo político opuesto podría acarrear incidentes, algo que afortunadamente no ocurrió.
La preocupación del gobierno de Milei por las expresiones contrarias a su gobierno en París lo llevó a despedir de la dirección de la Casa Argentina en la Ciudad Internacional Universitaria de París al polémico abogado de extrema derecha Santiago Muzio. Las manifestaciones de repudio contra Muzio se multiplicaron este año entre argentinos y representantes políticos y autoridades francesas de la alcaldía y la Ciudad Universitaria de París por su política negacionista de los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura, por la expulsión de estudiantes universitarios e investigadores argentinos de la Casa por sus ideas progresistas y por su rechazo a adherir a la carta de valores democráticos de la Ciudad Universitaria. Esta acumulación de desprecios de Muzio por los derechos humanos y los valores republicanos le valió una repulsa extendida y transversal que alcanzó al gobierno de la ciudad de París en manos del socialista Emmanuel Grégoire.
La embajada argentina en París habría realizado una gestión para que el alcalde reciba a Milei; la respuesta se hizo pública por la concejala socialista de París, Genevieve Garrigos, presente en la concentración de la ACAF, donde estuvo en representación del alcalde de París. Garrigos destacó que la ciudad no recibirá a Milei ni se le entregará al jefe de Estado argentino ningún reconocimiento honrífico como la alcaldía de París ha hecho en otras ocasiones con presidentes latinoamericanos.
En diálogo con Página/12, Alicia Catiliego, argentina integrante de ACAF, relaciona la “presencia de Milei en París con las políticas liberales de Macron, cada vez más represivas, sobre todo contra los estudiantes secundarios movilizados en estos últimos días”. Castiliego concluye que “la lucha contra el neoliberalismo y la extrema derecha debe ser internacional”.
En la concentración de Trocadero también estuvo presente el Colectivo Argentina en Lucha, que proyectó en un muro del Palacio de Chaillot, donde funciona el Museo del Hombre, imágenes artísticas sobre Milei, Trump, Netanyahu, entre otras alusiones al alineamiento político e ideológico del gobierno argentino.
Entre los representantes políticos y sindicalistas franceses presentes estuvieron el diputado por La Francia Insumisa, Rodrigo Arenas; por el Partido Socialista, la diputada Anna Pic y la concejala de París Genvieve Garrigos; la comunista y también concejala de París, Raphaëlle Primet ; la consejera de Europa Ecología los Verdes, Samia Lakehal; y el miembro del secretariado ejecutivo nacional de la CGT, Beonit Martin.
Esta “se trató de una de las manifestaciones más grandes de ACAF, donde estuvo presente toda la izquierda francesa sin excepción”, destaca en diálogo con Página/12, José Eduardo Wesfreid.
La presencia de tantos representantes políticos y sindicales franceses se entiende por el hecho de que Milei se ha convertido en una figura que representa un modelo para la derecha neoliberal, con sus drásticas amputaciones presupuestarias, privatizaciones masivas y desprecio por la justicia social. Pero a la vez es la pesadilla para los que no quieren ver perder los principios fundantes de la república francesa de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”.
Mientras la manifestación se desarrollaba en Trocadero, los 13 gobernadores con sus comitivas que acompañaron a Milei en su viaje a París disfrutaban de un cóctel donde circuló el célebre champagne, pero sin la presencia del presidente Milei.