Una de las medidas centrales será la autopsia, que permitirá establecer las causas de la muerte y determinar si la víctima murió antes de que se iniciara el incendio o si el fuego tuvo alguna incidencia en el desenlace.
En paralelo, el vehículo fue trasladado para una segunda pericia técnica. Los especialistas buscarán determinar el modelo, el dominio y la titularidad del auto, además de analizar los daños provocados por las llamas para establecer si el incendio fue intencional.
Los peritos también intentarán recuperar numeraciones, identificar posibles restos de material combustible y detectar rastros biológicos u otros elementos que puedan resultar relevantes para la causa. El análisis del auto será clave para establecer cómo se originó el fuego y si fue utilizado para ocultar pruebas.
Por ahora, la principal hipótesis es la de un homicidio, aunque la calificación legal dependerá de los resultados de las pericias y de las decisiones que adopte el juez a cargo de la investigación.