Sin embargo, el parte policial plantea una versión diferente. Según el informe elaborado por la Policía, el procedimiento comenzó a raíz de disturbios registrados en el lugar. Durante la intervención, sostiene el reporte, la joven habría agredido físicamente en primer término a una agente.
El informe médico señala que la denunciante presentaba escoriaciones en ambas rodillas y halitosis alcohólica al momento del examen. En tanto, la policía presentaba un traumatismo contuso con eritema en ambas manos, producido por o contra un elemento duro y/o contuso, y manifestaba dolor en el cuero cabelludo.
De esta manera, quedaron planteadas dos versiones sobre el episodio. La denunciante sostiene que fue víctima de una agresión por parte de efectivos policiales, mientras que el informe policial afirma que la joven agredió primero a una agente durante una intervención por disturbios.
La situación quedó bajo análisis de las autoridades correspondientes, que deberán determinar las circunstancias en las que se produjo el enfrentamiento.