Desde el sector gremial sostienen que las dificultades financieras de las empresas y los retrasos en los pagos de las obras sociales no pueden convertirse en una carga que recaiga sobre los trabajadores.
Con más de 80 familias afectadas, asambleas ya iniciadas y una posible medida de fuerza en el horizonte, el conflicto salarial de la Clínica Giuliani se convirtió en una situación que trasciende las paredes del establecimiento y que ahora es seguida con atención por toda la comunidad de Charata.
La próxima asamblea será el punto de inflexión: si no aparece una solución, los trabajadores podrían pasar de las asambleas a un paro, manteniendo como premisa fundamental la garantía de atención para las urgencias, emergencias y pacientes internados.