En concreto, deroga tres artículos clave del Régimen de Asignaciones Familiares dispuesto en la ley 27.160, la norma sancionada hace una década que establece la movilidad de esos beneficios en función del índice de inflación.
Por esa legislación, mes a mes las familias perciben un incremento de las asignaciones y prestaciones no contributivas como la AUH y la asignación por embarazo y por discapacidad. También podría afectar a las asignaciones por nacimiento o adopción, por matrimonio y por ayuda escolar.
Si el proyecto es aprobado tal como lo envió el Ejecutivo al Congreso, el gobierno podrá ejecutar a discreción los aumentos de estas asignaciones o congelarlas, ya que el texto no establece parámetros que indiquen de cómo se actualizarán. Hasta ahora, se hacía de forma mensual y por decreto, ya que están atadas de forma automática a la movilidad previsional, que depende del índice de inflación.