En la previa de la conferencia de prensa que realizaron sus letrados, la exmandataria había dado a conocer la presentación ante Naciones Unidas para impugnar la condena en la causa Vialidad. En una carta abierta titulada El costo democrático de la politización de la justicia, la titular del PJ afirmó que la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos constituye "la pena principal" de la sentencia. "La proscripción perpetua es, en realidad, la pena principal. La privación de la libertad por seis años es sólo la accesoria", subrayó.
La expresidenta argumentó que en Argentina se agotaron las vías de protección interna y denunció que el proceso judicial vulneró garantías fundamentales. Además, aseguró que existió un sesgo de género en su juzgamiento y advirtió sobre los riesgos del lawfare para la democracia. En el cierre de su carta, convocó a su militancia a sostener la resistencia política y afirmó: "Ninguna proscripción ha logrado apagar definitivamente la voluntad popular. Muy pronto volveremos a encontrarnos".