Respecto a la situación puntual de la Facultad de Ciencias Médicas, el directivo detalló que la presencia de alumnos internacionales alcanza solamente el 6,1%, desestimando el porcentaje cercano al 40% expuesto por Ravier.
En el desglose por unidades académicas, especificó que en Odontología el indicador se sitúa en el 4,1%, en Ingeniería se reduce al 2,7%, mientras que en la totalidad de las restantes facultades la cifra no llega a superar el 2%.
Por otra parte, aclaró que la institución cuenta con normativas estrictas de admisión para mitigar las dificultades de inserción. En ese sentido, recordó que desde el año 2022 se implementó como requisito obligatorio para todos los aspirantes procedentes de naciones no hispanohablantes la acreditación del nivel C1 de español, tanto en las instancias de comprensión como en las de producción oral y escrita, lo que demanda una destreza lingüística prácticamente homóloga a la de un local.
Según el sitio Chequeado, si se toman en cuenta todas las universidades argentinas y no solo la UBA, los extranjeros representan menos del 5% del total de estudiantes.
Larga lista de errores
Ravier, que llegó a su cargo a finales de junio tras la salida de Manuel Adorni por los escándalos de corrupción que pesan en su contra, acumuló varios errores en su primer mes como vocero presidencial.
Días atrás, el funcionario dijo que “es una posibilidad que el tipo de cambio llegue a $1800 ó $1700 para dentro de unos meses”, una afirmación que generó numerosas repercusiones y malestar en el gobierno nacional.
En la conferencia de prensa de este martes, el vocero matizó sus declaraciones y dijo que fue sacado de contexto.
“La expresión fue sacada de contexto”, afirmó el portavoz, y sostuvo que, “si bien en los medios reprodujeron un extracto muy cortito, la pregunta se refería a cómo veía yo la Argentina en octubre de 2027”.
“Mi respuesta a cómo llegamos a la elección fue que llegamos muy bien, con tres años de crecimiento económico, con baja contundente de la pobreza y la indigencia y de la inflación”, indicó y agregó: “En materia del mercado cambiario, dije que el tipo de cambio real se iba a mantener en los valores reales actuales en línea con el REM”.
La semana pasada, el vocero también debió salir a aclarar un tuit en el que calificó a la Argentina como un “país bananero”, mediante una confusa explicación en la que afirmó haber sido “malinterpretado” por algunos periodistas y medios de comunicación con “mala fe”.
“En relación con mis afirmaciones, niego contundentemente haber dicho alguna vez que la Argentina era un país bananero. Yo nunca dije eso. Es una interpretación de muy mala fe de algunos periodistas y algunos titulares en algunos diarios que incluso me ponen entre comillas una frase que yo nunca dije”, comenzó a justificarse Ravier en la conferencia de prensa que ofreció el martes pasado en la Casa Rosada.
Y siguió intentando maquillar sus palabras: “De ninguna manera dije que la Argentina era un país bananero. Lo que dije era un condicional de que si Argentina era un país bananero, nosotros no íbamos a poder pelear por las Malvinas o recuperar las Malvinas como todos queremos”.
En un curioso giro discursivo, el funcionario también celebró la visibilización que tuvo el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas gracias a los jugadores de la Abiceleste en el Mundial 2026, pese a que el Gobierno de Javier Milei había apoyado la prohibición en el partido contra Inglaterra respecto al ingreso de banderas, camisetas y cualquier objeto que tenga el dibujo de las islas o que haga alusión al histórico reclamo geopolítico por la soberanía territorial.
También tuvo problemas de confusión de machetes. Ante una pregunta en una de sus primeras conferencias de prensa, empezó a leer una respuesta escrita en una hoja de papel, hasta que se dio cuenta que no correspondía a lo que le habían preguntado.
Esa vez no dijo que lo habían sacado de contexto. “Me equivoqué de pregunta”, se excusó.