Las empresas tienen prohibido la Formación de Activos Externos (atesorar dólares) por lo que cualquier posibilidad de que las empresas y sus trabajadores acepten pagar en dólares, demandará una negociación extra.
Además, el dólar oficial acumula en el año una actualización de 2,4% frente a una inflación de 14,7% en el primer semestre, lo que implica que en un contexto de apreciación cambiaria los trabajadores que cobren en dólares tendrán mayor pérdida de poder adquisitivo o las empresas enfrentar un mayor costo en dólares de su nómina salarial.
Caputo viene demostrando con las medidas que apuntan a la dolarización de la economía que no tiene los dólares como aseguró para hacer frente a las necesidades de lo que resta del año y de 2027 y eso, en la medida que el mercado lo viene percibiendo, aleja cada vez más la posibilidad de alcanzar ese objetivo.