La edición de este año adquiere además un significado especial porque la peregrinación avanza en el proceso de postulación para ser incorporada a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco. La iniciativa reúne el trabajo conjunto de la comunidad organizadora, la Iglesia y organismos provinciales para destacar el valor histórico, cultural y espiritual de esta manifestación centenaria.
Peregrinos del Chaco, Corrientes y otras provincias participan en la tradicional procesión en honor a la Virgen Morena.
Como parte de ese proceso también se incorporan acciones vinculadas al bienestar animal, el cuidado del ambiente y la organización sanitaria, con proyectos destinados a proteger a los equinos que participan en el recorrido y promover prácticas sostenibles. El objetivo es demostrar que una tradición profundamente arraigada puede preservarse y proyectarse hacia el futuro con estándares internacionales.