Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
La tendencia negativa en el consumo se fue agravando mes a mes desde que comenzó el 2026. Según el Servicio Nacional de Turismo de Chile (Sernatur) en enero la baja fue del 28,6%, en febrero alcanzó el 39,1%, en marzo, llegó al 46,3% y en abril se ubicó en el 48,2%. El punto de quiebre se dió en septiembre del año pasado y desde allí no encuentra piso. El INDEC ofrece cifras similares. La Encuesta de Turismo Internacional (ETI) elaborada por el instituto marca que la cantidad de argentinos que partió a Chile desde Aeroparque y Ezeiza descendió un 43,3% en abril y otro 39% en mayo en comparación interanual con 2025. Si se contempla los que cruzaron la cordillera a través del paso internacional Cristo Redentor la caída es más pronunciada y llega al 59,6% interanual.
“Tenés un juego doble: el que iba un par de días a comprar ya no le genera la misma oportunidad frente a productos que puede traer importados de otra manera. Además tenés menos capacidad de consumo. El año pasado la apreciación cambiaria era excesiva, ahora sigue alta pero la apertura a importaciones hace que se hayan destrabado canales como las compras vía plataformas online. También tiene que ver el mal momento del consumo masivo”, sostiene Kalos.
En 2025 se vivió un frenesí de compras en Chile. Casi tres millones de argentinos viajaron durante fines de semana largos, escapadas y vacaciones a llenar valijas de indumentaria , calzado y electrónica. "Antes viajaban 30, 40 coches por día promedio y ahora viajan 4 o 5. La demanda bajó muchísimo”, reafirma un encargado de viajes de compras en Mendoza. El rápido ascenso y caída obliga a los sectores involucrados a buscar estrategias para no ser arrastrados por la crisis que esta vez no está motorizada por las consecuencias de una devaluación del peso.