Con esos datos recabados en el territorio, el Ministerio Público Fiscal solicitó de inmediato las medidas de rigor y los detectives concretaron tres allanamientos simultáneos: el primero de ellos tuvo lugar en una calle sin nombre entre Federico Lacroze y Gorriti, mientras que el segundo se realizó en la intersección de Uspallata y Sofía, resultando ambos procedimientos con resultado negativo para la causa.
Sin embargo, en un tercer procedimiento llevado a cabo en una vivienda ubicada en la calle Grito de Asencio, entre Atenas y Moscú, las fuerzas de seguridad lograron dar con el prófugo y secuestrar el arma con la que presuntamente le habría disparado a la víctima, de la cual resta conocer el resultado de las pericias balísticas definitivas para su confirmación científica.
Según describieron las fuentes del caso, el armamento incautado se trata de un revólver calibre .38, sin marca ni numeración visible, de color plateado con cachas negras de plástico, el cual contenía en su interior dos municiones del mismo calibre, por lo que el fiscal a cargo avaló la totalidad de las actuaciones policiales y dispuso el traslado del detenido para su correspondiente indagatoria en sede judicial.