La notificación llegó después de que ayer se la viera en el balcón de su vivienda saludando el paso del cortejo fúnebre de la Madre de Plaza de Mayo Taty Almeida, fallecida el domingo pasado. La decisión fue firmada por el juez de ejecución Rodrigo Giménez Uriburu, quien le solicitó evitar conductas que puedan alterar la convivencia en el edificio o en los alrededores.
En esa misma resolución se advirtió que, si esas situaciones persisten, podría revisarse el beneficio de la domiciliaria. Incluso, el tribunal dejó asentada la posibilidad de disponer un traslado a una unidad penitenciaria.
La discusión también fue abordada por los bloques de diputados y senadores del peronismo durante una conferencia de prensa conjunta. Allí sostuvieron que Cristina Fernández de Kirchner enfrenta condiciones de detención más severas que las aplicadas a otros beneficiarios de arresto domiciliario, entre ellos condenados por delitos de lesa humanidad o detenidos por causas vinculadas al narcotráfico y el sicariato, quienes pueden salir de sus domicilios en determinadas circunstancias.