Entre Juliana di Tullio y José Mayans forzaron a Bartolomé Abdala, que presidía con dificultad una sesión caliente, a responder por la mala praxis de Juan Bautista Mahiques, que cumplió los deseos de la hermana presidencial y aumentó de prepo la cantidad de pliegos.
En paralelo a ese debate, el peronismo juntó 36 votos contra la venta de tierras a extranjeros. El voto determinante para inclinar la balanza era el de Carlos "Camau" Espínola, quien evaluaba tomar esa decisión y comprometía la suerte de la ley. "Si no están los votos para el capítulo de tierras, se posterga el tratamiento de la ley", dijo a LPO una fuente al tanto de las discusiones.
Según el reglamento, la postergación deberia votarse en recinto. Para ese trámite, LLA cobraría con el apoyo de radicales y aliados, más que suficiente para salvar el proyecto de Sturzenegger.