A.D.R.D.G es un trabajador de Pedidos Ya y relató que hace dos años se dedicaba, ante requerimientos de familiares y conocidos “a ir al centro a comprar o vender dólares”. “No era plata mía, si no que ellos me daban pesos para comprar dólares o dólares para cambiar por pesos”, puntualizó. Como estaba todo el día en la calle trabajando en “mensajería” aprovechaba y se llevaba una comisión. Un primo de su cuñado le pidió que hiciera la operatoria para Espert: necesitaba que además del cambio de dólares él mismo transfiriera sumas a una cuenta. Llegó a hacer 19 transferencias por algo más de 21 millones de pesos.
“Entonces yo iba al domicilio de Espert apara retirar los dólares. Me los daba su mujer, que se presentaba como Mechi. Luego de ahí me iba para el microcentro y caminaba por la calle Florida en busca del mejor precio de cambio que me podía hacer. Ahí la persona que me los cambiaba me preguntaba si los quería en efectivo o transferir a una cuenta, a lo que yo le decía que los quería en efectivo, ya que yo quería mi comisión. Luego yo los depositaba en mi cuenta del BBVA. Creo que desde ahí le transfería a la cuenta de Espert, descontada mi comisión”, dice su declaración, a la que accedió Página/12. “Por ejemplo, si cambiaba 1000 dólares, yo me quedaba con alrededor de 10.000 pesos, depende de la cotización del dólar”, agregó.
A Espert explicó que lo vio una sola vez: “Me saludó y me dio la plata en un sobre blanco”. Lo recibías siempre la esposa. “Habré ido entre ocho y diez veces”, contó. Dio detalles de la casa: “Tiene un portón negro grande sobre la vereda, con un timbre grande que te alumbraba la cara cuando tocabas. Ahí Mechi por el intercomunicador me preguntaba si venía de parte de Hernán, yo le decía que sí e ingresaba al interior de su domicilio, concretamente hasta la cocina”. Desde allí hasta ingresar había un jardín, dijo, “y ahí siempre había un labrador, creo, color marrón, que me saltaba y me mordía el casco cada vez que entraba”. “Ahí salía Mechi, agarraba el perro y me hacía ingresar por la puerta izquierda, que daba acceso a la cocina”, continuó. Entraba por una puerta blanca, recibía el sobre. “Lo controlaba y me iba al centro a cambiar los dólares”, testificó. La persona que funcionaba como nexo, al parecer, falleció.
El bosque encantado de Espert
“No recuerdo haber hecho una transferencia al político José Luis Espert, pero sí recuerdo haber hecho una transferencia a una persona que se llamaba igual. Me llamó la atención obviamente, pero jamás pensé que era de este político. Eso fue hace mucho tiempo, fue hace bastante, cuando compré dólares en el mercado informal”, declaró otro hombre, N.C. “Me acuerdo –dijo—que esa transferencia la hice luego de comprar dólares a un arbolito en la calle Florida”, explicó la modalidad. Le dieron los datos para mandar el dinero, y así lo hizo: 1 millón de pesos el 12 de diciembre de 2024.
Como él, los demás testigos tampoco conocían a Espert. V.E.L.B, de 48 años y nacido en Perú, se define como “un busca”: “Me dedico al comercio, hago remís en la feria de la Salada y ahora vendo figuritas del Mundial”. El 19 de junio de 2025 llegó una transferencia suya de 1.050.000 pesos al excandidato. “A veces uno tiene que pagar y le dan un alias, ponés el alias y mandás. No sé de quién será el alias, no tengo idea (…) Ignoro por qué aparece esa transferencia a esa persona”, sostuvo.
A.S tiene un emprendimiento de logística. No recordaba al dar testimonio las transferencias a Espert pero no descarta que le hayan pasado algún número de cuenta y haber hecho un giro. Creía haber operado con financieras en 2024 cuando tuvo que comprar dólares para pagar una deuda. Envió 1.500.000 y 500.000 pesos a Espert el 11 de abril de 2024 y otros 485.000 cuatro días después.
En la época de la pandemia U.O perdió su trabajo en una concesionaria. Para rebuscárselas compraba ropa en Once para luego venderla. Solo le aceptaban efectivo como pago. Los propios comerciantes de la zona “decían que preguntes en la calle para obtener efectivo a cambio de transferencias”, explicó. “Te cobraban una comisión pero te daban el efectivo. No me decían a quién le transfería, me daban un alias”, repasó. Para él era necesario porque no tenía cuenta bancaria y era la forma de poder hacerlo por Mercado Pago o Ualá. Una transferencia suya por 162.000 pesos llegó a Espert el 7 de octubre de 2024.
L.C manejaba Uber y luego incursionó en el trading. Detalló que, por ejemplo, compra dólar cripot (USDT) y lo vende para sacar una diferencia. Aunque dijo que no operó con Espert reconoció que podría ocurrir que él necesitara dinero en efectivo y se lo hayan dado “a cambio de una transferencia hacia alguna cuenta”. También declaró su hermano P.M.C, que registra tres transferencias para “El Profe”: una por 2.040.000 pesos el 24 de abril de 2025, otra por 500.000 pesos el 8 de enero de 2024 y otra por 547.000 pesos el 22 de noviembre de 2024. Se presentó como analista programador y dijo que compra y vende activos digitales. Ilustró como es el manejo: “Hay veces que cuando uno necesita efectivo, dice bueno, yo tengo USDT y otra persona dice me sirven los USDT, ahí me dicen dale transferime y uno transfiere. También a veces te piden colocar transferencias. En este caso te dicen tengo tres o cuatro cuentas de terceros, que no los conocemos y ahí uno tiene que transferir y pasar el comprobante y le liberan los USDT o uno recibe el efectivo”. Su hermano le daba los destinatarios.
Sociedades raras y algo más
Desde 2020, según la documentación bancaria de la causa, Espert fue aplicando distintos mecanismos para ingresar dinero a sus cuentas, previo eludir su declaración y control. En un comienzo recurrió a depósitos en efectivo, fraccionados. Lo hizo hasta llegar 2,1 millones de pesos. Luego empezó a hacer los mismo a través de cajeros: depositó 1,4 millones en 35 partes.
En 2023 comenzó a recibir dinero de ocho sociedades que fueron conformadas entre junio de 2022 y septiembre del año posterior. Sus socios se caracterizan por tener domicilios en zonas pobres de la provincia de Buenos Aires. Tienen descripciones similares de su objeto, que abarca especialidades informáticas y el servicio electrónico de pago y cobranza. Esas sociedades le enviaron cerca de 45 millones de pesos a Espert, según fuentes de la causa. Más adelante empezó a recibir el dinero de las personas jurídicas en situación de vulnerabilidad y traders. Habrían sido cerca de 67 millones.
Entre otros pagos curiosos que recibió Espert, le llegaron 18 transferencias entre 100.000 y 124.000 pesos de María de los Angeles López, socia de Luis Alberto Rosales, que era el candidato a vicepresidente con él en 2019. Otros le llegaron de María Pía Novelli, hermana del trader Mauricio Novelli amigo de Milei, clave en el caso $LIBRA, una criptomoneda que “El Profe” agitó. Los hermanos Novelli son investigados en la causa de esa criptoestafa. De María Pía tiene giros de 60.000 y 30.000 pesos en 2020 y 2021.