¿Conviene ir a una sesión en la que los aliados y la oposición terminen volteando el 30 por ciento de los pliegos o más vale no sesionar con este tema hasta que se aclare el panorama?
En silencio, podría regodearse Victoria Villarruel, que le advirtió a Patricia cuando entró al Senado como una topadora lo que podrían hacerle entre Karina y los primos Menem, si no se movía con cuidado.
Pero la temeridad de la ex ministra acaso la vuelve inmune a ese tipo de recomendaciones y, en efecto, parece haberle rendido durante el mandato de Milei. Su desentendimiento en la cosecha de votos para los pliegos, que genera más desparramo que otra cosa, deja a los candidatos librados a su suerte y demuestra que la ex ministra de Seguridad profundiza su distanciamiento con el gobierno, algo que forma parte de su propia proyección política.