Las consultoras relevadas coinciden en que la inflación habría continuado desacelerándose durante mayo. Entre las previsiones más moderadas aparece la de Fundación Libertad y Progreso, que calcula una variación del 2,1%, mientras que EcoGo y C&T Asesores Económicos proyectan un 2,2%. Por su parte, Equilibra estima un 2,3% y Analytica ubica la cifra en torno al 2,5%.
Si finalmente el IPC se ubicara cerca del 2,2%, los haberes previsionales volverían a actualizarse por debajo de los incrementos registrados en los primeros meses del año. De esta manera, julio marcaría el ajuste mensual más bajo de 2026 para jubilados y pensionados.
Los cambios en jubilaciones que se reglamentaron con la reforma laboral
Con ese escenario, la jubilación mínima se ubicaría alrededor de los $412.000, mientras que el haber máximo superaría los $2,77 millones. Los valores definitivos dependerán del dato oficial que publique el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
La expectativa está puesta en la próxima difusión del IPC de mayo, que terminará de definir el porcentaje de actualización. Una vez conocido ese número, el Gobierno oficializará los nuevos montos que percibirán jubilados, pensionados y demás prestaciones que se ajustan bajo el mismo mecanismo de movilidad.
El ajuste de Milei en las jubilaciones con la nueva fórmula
De acuerdo con un informe del CEPA, si continuara vigente la fórmula de movilidad previsional anterior, la jubilación mínima alcanzaría en junio los $490.621 sin considerar pagos adicionales. Ese valor representa una diferencia del 21,6% respecto de los $403.327 que perciben actualmente los beneficiarios bajo el esquema implementado por el gobierno nacional.
A este desfase se suma el impacto de los vetos presidenciales sobre los proyectos de emergencia previsional que habían sido aprobados en el Congreso. Entre otras medidas, esas iniciativas contemplaban elevar el bono complementario a $110.000 y otorgar una recomposición extraordinaria del 7,2% para compensar la inflación pendiente.
En junio, Milei le sacó casi $ 100.000 a los jubilados con la aplicación de su modelo
Con el mecanismo vigente, las jubilaciones quedaron atadas exclusivamente a la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). De esta manera, los haberes ya no incorporan mejoras vinculadas al crecimiento de la economía o de los salarios, limitando la posibilidad de que los ingresos previsionales recuperen poder adquisitivo más allá de la actualización por inflación.
Según distintas críticas al sistema, esta modalidad consolida un escenario en el que el ingreso mínimo deja de funcionar como un piso de protección y se transforma en el principal límite para la mejora de los haberes en los próximos años.