El relevamiento de Ciccra también mostró señales de desaceleración en los precios ganaderos y en los mostradores. En el Mercado Agroganadero de Cañuelas, la hacienda en pie promedió los $ 3.528 por kilo vivo en abril, con una caída mensual de 4,9% y un retroceso de 7,4% respecto del máximo registrado en febrero.
En las carnicerías, el rubro carnes y derivados interrumpió la tendencia alcista de los últimos meses y mostró una reducción promedio de 0,2%. Entre los cortes que más bajaron aparecieron el asado, con una caída de 1,5%, y la nalga, con una baja de 0,7%. Aún con este freno, el consumo no logró repuntar.
Según la cámara empresaria, esta moderación permitió desacelerar la inflación interanual del sector cárnico al 47,8%, en un contexto donde el índice general de precios del Gran Buenos Aires registró una suba mensual de 2,8% y acumuló un aumento interanual de 32,6%.
Lo que no se vende, se exporta
Mientras el consumo interno en los barrios se retrajo, las exportaciones continuaron creciendo. Ciccra precisó que entre enero y abril las ventas externas de carne vacuna alcanzaron las 267.300 toneladas res con hueso, lo que representó un incremento de 15,7% frente al mismo período del año anterior, impulsado por una mayor demanda internacional.
En sentido contrario, el consumo dentro del país cayó 14% interanual en el primer cuatrimestre. Según las estimaciones de la entidad, entre enero y abril se destinaron al mercado local unas 659.280 toneladas res con hueso, es decir, 107.210 toneladas menos que en igual período de 2025.
Otro factor a tener en cuenta es que la menor oferta de hacienda también impactó sobre la producción total. Desde la cámara que agrupa a los ganaderos indicó que en el acumulado de los primeros cuatro meses del año la producción de carne vacuna se redujo 7,1% interanual. En total se produjeron 926.580 toneladas res con hueso, unas 70.950 toneladas menos que en el mismo tramo del año pasado.