Las puertas laterales del rodado presentaban evidentes marcas de sangre. A pocos metros sobre el asfalto, el personal de la Policía Científica secuestró los seis casquillos de arma de fuego para su posterior peritaje y análisis balístico.
La Unidad de Flagrancia Este, bajo la dirección del fiscal Palópoli, tomó el control de la causa. El funcionario ordenó una consigna policial frente al automóvil y dispuso el inicio de las actuaciones formales por averiguación de ilícito.
Los peritos trabajaron en el lugar para recolectar evidencia física y rastros genéticos. El objetivo principal de los investigadores es reconstruir la secuencia de los hechos y confirmar si el episodio obedece a un enfrentamiento armado o a otro tipo de delito.
Los detectives observan las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona para identificar a los responsables de los disparos. Hasta el momento, las autoridades sanitarias no registraron ingresos de pacientes con heridas de bala en los hospitales cercanos.