Según detallaron los legisladores de la oposición, la presentación incluye documentación que demostraría que la situación no solo era detectable, sino que formaba parte de registros internos del propio sistema sanitario. "Esto no pasó en la oscuridad. Estaba en las planillas, en los cronogramas, en los registros. Todos lo sabían o debían saberlo", sostuvieron desde el espacio político.
Entre las pruebas aportadas figuran "planillas de guardia, cronogramas mensuales, comprobantes de transferencias —incluso realizadas a través de aplicaciones—, documentación firmada y actuaciones administrativas" que evidenciarían la presencia regular de la mujer dentro de un hospital.
Uno de los aspectos más sensibles del caso es que la falsa médica habría firmado actas de defunción de más de diez pacientes durante el período en que ejerció sin título. "Hay más de 10 familias que fueron a buscar atención médica y terminaron velando a sus seres queridos. Esto no es un error administrativo: es una falla estructural que tiene consecuencias humanas", remarcaron.
Desde el Frente Chaqueño señalaron que el hecho excede la responsabilidad individual y expone un problema más profundo en el funcionamiento del sistema de salud. "Falló el sector privado, falló el hospital y falló el Estado. Cuando nadie controla, el sistema se rompe", afirmaron.