La semana pasada declararon en los tribunales Graciela Molina, comisaria retirada de la Policía y Victoria María José Cancio, su hija y contadora en la misma fuerza, quienes le prestaron 100 mil dólares a Adorni a través de una operación realizada con una garantía propietaria sobre el departamento del jefe de Gabinete en la avenida Asamblea. Dijeron que fue la primera vez que participaban de una operación de ese tipo con Nechevenko, la escribana de Adorni.
Según indicaron, el funcionario les pagó 30.000 dólares y todavía les debe otros 70.000 y los intereses de la operación, lo cual deberá saldarlo en un plazo de siete meses.
Mientras tanto, el fiscal Gerardo Pollicita espera las respuestas a varios pedidos que hizo la semana pasada a diferentes organismos públicos, después de que el juez Ariel Lijo levantó el secreto fiscal y bancario de Adorni y su mujer, lo cual le permitirá conocer todas sus declaraciones de bienes, gastos con tarjetas de crédito, ingresos, movimientos de sus cuentas, inversiones y otras operaciones del matrimonio.