La derecha fest tuvo poco de fiesta. Fue una seguidilla, por más de dos horas, de discursos con temas inconexos entre sí. En la coctelera entraron: Donald Trump, Maduro, los iraníes, los montoneros, los mapuches, la selección, los Simpson, Nisman, Chuwaca, los ex combatientes de Malvinas, cánticos contra el Chiqui Tapia, homenajes a perros policías, entre otros.
La capacidad del predio estuvo lejos de llenarse, pese a que las entradas eran gratuitas. Entre orador y orador, un guitarrista y un baterista tocaban temas de ACDC y de los Guns and Roses para amenizar la espera del Presidente.
La mayoría de los asistentes fueron jóvenes varones, vestidos de traje blanco, otros de pantalón de vestir y camisa, otros con las remeras bordó de las Fuerzas del Cielo y gorras de “Todo marcha acorde al plan”. Unos hasta tenían una bandera de Italia con las caras de Milei y Georgia Meloni y otros una de la virgen María.
Muchos de ellos viven en Mar del Plata; pero otros llegaron desde distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y hasta de Córdoba. El pico del éxtasis de los jóvenes libertarios fue cuando lograron robarle una bandera a los manifestantes que fueron a repudiar al Presidente, y que rezaba: “Trump te invade, Milei te esclaviza”, que mostraban como un trofeo.
En las pantallas, entre orador y orador, se reproducían imágenes de carros hidrantes reprimiendo manifestantes en el Congreso, también de los aviones F16 que compró el ministerio de Defensa y de policías de infantería. En otro fragmento hubo fotos de Nicolás Maduro que decían “vivo o muerto”, y otras de la bandera de Venezuela encadenada. Hubo venta de libros, como en las anteriores ediciones. “Bases liberales para un programa de gobierno”; “Made in USA”, eran algunos de ellos.
Protestas
La llegada de Milei a Mar del Plata estuvo marcada no sólo por los vitoreos de los fans libertarios sino también por las protestas. Se manifestaron jubilados, como lo hacen cada miércoles; y tambiénLa Asamblea de vecinos Playas del Sur de Mar del Plata. Los operadores turítiscos, por su parte, también manifestaron su descontento con los malos números de la temporada (ver aparte).
El balneario donde disertó Milei opera dentro de una Reserva Forestal. Un grupo de vecinos denunció en la previa que opera sin haber completado el proceso de Declaración de Impacto Ambiental. “Este balneario está habilitado en condiciones irregulares y la presencia de un Presidente no hace más que avalarlo”, expresó en diálogo con este diario Roberto, un vecino de Mar del Plata que movilizó este martes. Además agregó: “Quieren entregar el país con la ley de Glaciares y con lo que está pasando con el fuego en la Patagonia”.
Marina, también de Mar del Plata sumó: “Mientras se prende fuego la Patagonia él viene acá a ver a Fátima Flórez y participar de una fiesta de la derecha. Es todo una vergüenza”.
De fiesta en fiesta
El martes a las 20.30 el mandatario fue al teatro en el centro de Mar del Plata para ver a su expareja actuar. Después de mirar el show, ella lo invitó a subir al escenario y cantaron juntos.
De allí, Milei se dirigió con su hermana al predio Horizonte Club de Playa participar de La Derecha Fest, un evento que los organizadores denominan con orgullo como “el más antizurdo del mundo”.
Esta fue la quinta edición de la “fiesta”, y la segunda en la que disertó el Presidente. El año pasado Milei estuvo en Córdoba para el cierre del mismo show. La diferencia este año fue que la entrada al mitin era gratuita. No está claro quién financia el evento y de qué forma, más allá que los organizadores dicen ser la Fundación Faro y una editorial denominada “Hojas del Sur”.
La conducción del show, esta vez, estuvo a cargo de dos diputados nacionales de la Libertad Avanza: Lilia Lemoine, que eligió vestirse de militar para la ocasión, y Sergio “Tronco” Figliuolo, un presentador televisivo que se hizo conocido por adherirse a la cabeza un termo con papel film y decir: “Yo soy re termo. No me vengan a romper las pelotas. Hay medidas que están buenísimas”.
La nota la dio Lemoine, que se refirió a los incendios que los voluntarios, sin recursos del Estado nacional, intentan combatir en el sur: “El fuego en la patagonia lo empezaron los zurdos. Pero nos echan la culpa porque son resentidos y antisemitas, por eso dicen que fueron los judíos. Todo lo que es progreso para ellos es malo y después los ves tomando Coca-Cola, como Fidel Castro”.
Según explicó Agustín Laje, presidente de la Fundación Faro, la idea de “La Derecha Fest” es que sirva para dar “la batalla cultural”, e instalar el sistema de valores con los que los “libertarios” pretenden afianzar su programa político/económico de ajuste y de arrebatamiento de derechos. Además, es una copia de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) que organiza la derecha conservadora de Estados Unidos.
La primera oradora de la noche fue Patricia Soprano, una empresaria de la ciudad, amiga de Agustín Laje, que en sus redes se define “abogada, docente, emprendedora y conferencista”. Soprano es conocida por su militancia anti feminismo y anti aborto.
Luego habló el intendente de la Ciudad, Guillermo Montenegro, que no estuvo con Milei en la recorrida por el centro del día anterior. El PRO pintado de violeta habló sobre “batalla cultural”, pero desde la gestión municipal.
Otro de los oradores fue Gabriel Ballerini, un pastor evangélico de la Iglesia Evangélica Bautista Vida y Esperanza, antiaborto y antifeminista. Lo confirmó desde arriba del escenario: “El gobierno anterior entregaba Misoprostol como si fueran chicles. Pero desde acá decimos que no queremos que haya aborto ni cirugías para los chicos trans”, predicó.
Antes del cierre presidencial, hablaron Agustín Laje y Nicolás Márquez. Márquez y Laje estudiaron “contraterrorismo” en el centro William J. Perry de la National Defense University en Washington, una institución del departamento de Defensa de los Estados Unidos. Antes, Laje se había recibido de licenciado en Ciencias Políticas por la universidad católica de Córdoba también cursó una maestría en Filosofía en España, en la Universidad de Navarra, una institución perteneciente a la prelatura del Opus Dei.