Es que el domingo un avión del Departamento de Defensa de Estados Unidos aterrizó en Ushuaia. Se trató de una delegación bipartidista del Comité de Energía y Comercio de la Cámara baja del Congreso de Estados Unidos.
El avión era un Boeing C-40 Clipper perteneciente a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), que aterrizó en Ushuaia este domingo a las 11:22. Había despegado el pasado 23 de enero de Joint Base Andrews, en Maryland, una instalación estratégica de máxima seguridad conocida mundialmente por ser el hogar de las aeronaves que operan como Air Force One, que trasladan al presidente estadounidense.
La senadora nacional por Tierra del Fuego, Cristina López, presentó un pedido de informes al Poder Ejecutivo Nacional para que se esclarezcan "de manera inmediata los motivos del arribo a la ciudad de Ushuaia de un avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en un episodio al que calificó como una nueva muestra de entrega de soberanía por parte del gobierno de Milei”.
“Ushuaia no es una ciudad más. Tierra del Fuego no es un territorio disponible para que potencias extranjeras se muevan sin dar explicaciones”, advirtió la senadora López.
Para la representante fueguina, si el avión trasladó congresistas o funcionarios norteamericanos, “se trata de un hecho grave, tanto por el tipo de aeronave utilizada (un avión militar) como por la ausencia de información".
“¿Quiénes viajaron? ¿Cuántos son? ¿Qué agenda tienen en la provincia? ¿Por qué no hubo comunicación oficial ni intervención del Congreso argentino si se trata de legisladores extranjeros?”, se preguntó López.