El hecho ocurrió el sábado por la mañana durante los trabajos de remodelación en la ex estación de servicio abandonada. Según explicaron las autoridades, se trató de un esqueleto humano enterrado bajo el piso de cemento, con la cabeza cubierta por una bolsa, además de las manos y los pies atados.
De manera inmediata se convocó a los especialistas, quienes advirtieron también la aparición de prendas de vestir como, por ejemplo, una campera y borcegos de seguridad.
Aunque continúa la autopsia, se estimó que los restos podrían ser de “muy vieja data”.