Tras conocer lo ocurrido, los efectivos iniciaron tareas investigativas y lograron establecer que la herramienta había sido comercializada en el barrio Santa Catalina.
Al llegar al lugar, se entrevistaron con una vecina que manifestó haber adquirido el elemento a bajo costo y lo entregó voluntariamente para evitar inconvenientes legales.
Se trataba de una motosierra marca Stihll, modelo 360, de color anaranjado y blanco, que no tenía espada ni cadena. Finalmente, fue secuestrada y luego entregada a la damnificada.