La víctima vivía sola y se había instalado en el inmueble hacía aproximadamente tres semanas. Trabajaba en un local de indumentaria de la zona y tenía un hijo que vivía con su padre.
La causa está a cargo del fiscal de Instrucción de Violencia de Género y Familiar de Primer Turno, Pablo Camacho, quien busca determinar las circunstancias del crimen e identificar al responsable. Entre las primeras medidas, los investigadores analizan las cámaras de seguridad del edificio y de los alrededores para reconstruir los movimientos previos y posteriores al asesinato.
El celular de la víctima aún no fue encontrado y habría sido sustraído del departamento. Además, las imágenes relevadas hasta el momento permitieron orientar la búsqueda hacia un hombre que habría ingresado al edificio y luego se retiró, aunque la identidad del sospechoso y su responsabilidad en el hecho todavía deben establecerse.
El caso también generó preocupación entre las vecinas del inmueble, quienes reclamaron mayores medidas de seguridad. Según sus testimonios, el presunto autor se habría llevado las llaves del departamento y del acceso principal, por lo que solicitaron que se cambie la cerradura ante el temor de quedar expuestas.