Durante sus declaraciones, Jachesky advirtió sobre la delicada situación económica que atraviesa el sector y calificó el panorama salarial como "catastrófica". En este sentido, detalló que un docente universitario con un cargo simple de 10 horas percibe actualmente unos 330 mil pesos mensuales, ingresos que se ven fuertemente devaluados mes a mes frente a la inflación y los incrementos en tarifas de servicios básicos y alimentos.
Asimismo, la referente gremial recordó que la Justicia otorgó un plazo de cinco días hábiles al Gobierno nacional para dar cumplimiento a la normativa vigente, un tiempo que continúa corriendo mientras los haberes pierden poder adquisitivo. Además del reclamo salarial, la protesta contempla la exigencia de una mejora general en el presupuesto universitario y en las partidas destinados a becas estudiantiles.
Desde el sector advirtieron que, de persistir la falta de respuestas y la inacción gubernamental, el conflicto continuará profundizándose en el transcurso de las próximas semanas con nuevas medidas de fuerza en defensa de la educación pública.