Sí se confirmó, en cambio, el faltante del teléfono celular de la mujer y del manojo de llaves de la vivienda. Según la investigación, ambos elementos habrían sido sustraídos por el agresor antes de escapar del lugar.
La Agencia sobre Trata de Personas y Violencia de Género de la Policía de Investigaciones quedó a cargo de distintas medidas para avanzar en el caso. Entre ellas, se relevarán cámaras de videovigilancia públicas y privadas con el objetivo de reconstruir los movimientos registrados en la zona.
La Fiscalía también trabaja sobre otras hipótesis. Una de las líneas apunta a establecer si Giménez había recibido amenazas por una deuda económica durante los días previos a su asesinato, aunque no hay datos firmes sobre esta teoría.
La fiscal Paula Barros solicitó medidas a la Agencia sobre Trata de Personas y Violencia de Género de la Policía de Investigaciones, mientras se intenta determinar las circunstancias en las que murió la mujer y quién fue el responsable.