Ante el fortalecimiento de El Niño, la recomendación es acelerar acciones preventivas, revisar capacidades municipales y garantizar mecanismos rápidos de respuesta, pero sin anticipar una emergencia. La conclusión de los especialistas es que El Niño aumenta las probabilidades, pero no determina los impactos.
Por eso, la evolución de las lluvias y los ríos deberá seguirse mediante los pronósticos de corto plazo, las alertas oficiales y las observaciones en tiempo real.