En paralelo, la expareja de Fernando Cerimedo, Nadia Beller, señaló tras su intento de asesinato que los agresores le quitaron el celular después de dispararle. Según explicó, ahí tenía información relacionada con presuntos hechos de corrupción del actual gobierno. “Lo primero que hicieron fue retirarme el celular, en el que no sólo tenía pruebas de la agresión física (de Cerimedo) y de la tentativa de feminicidio anterior, sino también de hechos de corrupción relacionados con el combustible”, afirmó.
“Tenía pruebas de otras situaciones, sobre el oro”, sostuvo Beller, precisando que se trata de un hecho que involucra pagos a través de contratos que se negocian con empresas grandes. “En Bolivia no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Cerimedo”, remarcó.
En un posteo en Facebook, la mujer escribió: “La policía lo va a encubrir. Miren cómo lo condecoraban”, junto a una imagen de una placa de reconocimiento a Cerimedo por un curso de seguridad y protección de personas, colocada al lado de un cajón lleno de dinero que, según la denuncia, provendría de actos de corrupción.
Las denuncias de corrupción
En julio se incautaron en el aeropuerto Viru Viru 189 kilos de oro que presuntamente iban a exportarse ilegalmente, pero después se detectó que faltaban 22 kilos. Por ello, se acusa al Estado boliviano de graves fallas de control y custodia, además de una posible complicidad o encubrimiento en la desaparición del mineral.
En febrero, el vicepresidente denunció penalmente al titular de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, por supuestos contratos con sobreprecio en la compra de petróleo crudo y combustibles, y pidió que el funcionario vaya a la cárcel.
El exministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli, que estuvo en el cargo durante los primeros meses del gobierno de Paz, fue detenido en julio acusado de ser uno de los principales responsables de la distribución de combustible adulterado que habría afectado a unos 66 mil vehículos.